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Jamás tuvo ocasión de hacer un master de los que conocemos al uso, de los que valen un buen dinero por asistir a una retahíla de concienzudos y sabios consejos, reformulaciones de las verdades y mitos populares, o dogmas santificados por el dinero que abonas puntualmente. El master de la vida lo tenía ocupado aprendiendo sobre la marcha y preparándose cada día para empezar al día siguiente con todo el optimismo, el entusiasmo, la fuerza, y la ilusión en definitiva necesarios para estrujar un poco la vida de cada día, así lo creía él.
Como les contaba, aunque le hubiera gustado asistir a alguna de esas fabulosas ilustraciones que algunos personajes brindan con brillante exposición, no fue así, pero una adorable venezolana le resarció sobradamente. A la ciudad del modernismo, el olimpismo, los congresos, el 'otro equipo de la ciudad', la modé vanguardista y los masteres empresariales, le añadió una nueva cualidad en aquel confortable día de verano.
Mariana estudiante de postgrado le atendió al teléfono después de varios intentos infructuosos, pero cuando habló con ella supo que era una mujer especial, la conversación natural y fluida, el suave sonido de las palabras de Mariana, le dejaron expectante ante el encuentro. Los sonidos de ella y las imágenes que giraban obsesivamente por su mente, fueron la merecida antesala de su encuentro.
Así nos lo contó nuestro alumno...
“Finalmente nos encontramos. Estuvimos charlando y bromeando de la divertida confusión sobre la habitación de nuestro hotel que puso a prueba su tesón en hacer realidad la cita.
Ya juntos y tras unos minutos, Mariana dulce y divertida me sonreía, miraba picarona entre los pequeños sorbos que hacía, casi como si besara el borde de su copa, y poco a poco acercándonos primero con la mirada, después con nuestras manos, luego nuestros labios, me encontré observando como se desnudaba, etérea y grácil, para mostrar una cuidada figura vestida con un conjunto blanco cuál juvenil y tentadora modelo de lencería para tallas grandes. Tal naturalidad hizo que yo empezara a desnudarme también para estar en las mismas condiciones.


