Página < 0|1|2|3|4 > - Volver a G&F

Derroche de sensaciones, manos perdidas, besos encontrados. La locura resbaladiza en sus curvas de ensueño. Hasta que el agua clara devuelve a todo su pureza para poder disfrutar con nuevas sensaciones y nuevas caricias.
Con Cinthia todo es una sucesión de ternura que te arrastra y al salir de la ducha te seca y deja que la seques en un juego perverso de seducción que sólo contribuye a aumentar tus ganas de poseerla y disfrutar de ella en esa hora larga que te concede para que renueves tus recuerdos de otros tiempos con esa novia que nunca tuviste. Porque el símil de la novia está muy bien como ideal, pero la mitad de las vuestras seguro que eran inexpertas. De la mía mejor no os cuento.
Por eso, Cinthia no es la representación de la novia que tuvimos, sino la imagen idealizada de la novia que nos hubiera gustado tener. Porque lo peor de las novias es que cogen antigüedad y, muchas veces, se convierten en amantes esposas y madres entregadas y entonces pierden poco a poco todo su atractivo como nosotros perdemos pelo o gestamos barriga. Cinthia, sin embargo, es la materialización de la novia perfecta y duradera, como el Duracel, que nuca se gasta y no protesta. Sólo se desvive por darnos placer y devolvernos la ilusiones que la vida cotidiana nos quita.
Ya posados en la cama, se estira a tu lado y deja que te extasíes en la armonía de sus curvas y la belleza de su rostro para que puedas besarla y acariciarla toda entera. Aunque su cuerpo es menudo, te esmeras en disfrutarla en cada curva, en cada detalle de su piel mientras ella te acompaña sensual con sus besos y sus caricias. Su sexo es precioso y te gusta recrearte en él, como ella disfruta y juega con tu miembro erecto. Sus jugos son generosos como muestra de su placidez y se convierten en una invitación para poseerla al momento.
Le acercas la goma, ella se lo pone en los labios y, con maestría, lo coloca en tu miembro para subirse encima de ti y cabalgarte resuelta. Entonces consigues relajarte y descansar por primera vez y abandonar tus ansias perversas, abandonarte a su voluntad y dejar que sea ella la que marque el ritmo, te estremezca. Se acerque y te bese en los ojos, te muerda los labios, mientras sigue con su ritmo pausado que temes te va a hacer explotar dentro de ella cuando quieres guardar fuerzas para gozarla de mil maneras más. Tus manos se van a sus pechos que ella te ofrece gfebrerosa, y tus piernas se arquean para facilitar su trabajo de glorificación de tu carne.
Al final, tienes que detener aquella máquina de tortura porque temes que acabe contigo y tus ansias de placer eterno, cambiando los papeles y posándote sobre ella para marcar tú el ritmo y poderla controlar mejor. Alternar las arremetidas con las caricias, los besos con los mordiscos suaves. Besar sus ojos, morder su oreja, derramarte sobre sus pechos mientras aceleras al fin el ritmo pues no puedes controlar el deseo y quieres maltratarla en sus entrañas con un cabalgar loco, mientras sujetas sus piernas en alto, separadas, en cruz para poseerla con fuerza. Pero lo que crees que va a ser una sucesión de sensaciones y visiones sin fin, se termina en una carrera ciega en que ella, lejos de detenerte te espolea para que acabes con ella.
Página < 0|1|2|3|4 > - Volver a G&F